¿Te has mudado hace poco de tu país y te está costando instalarte en España? ¿Sientes que has tomado la decisión correcta, pero aun así te falta algo?
El lugar donde has pasado la mayor parte de tu vida, donde se han forjado recuerdos que atesorarás para siempre. Poblado de personas que conoces y en las que confías, ya sean familiares o amigos, con quienes has vivido un sinfín de aventuras. Los bares donde quedabas con tus seres queridos para tomar una cerveza o una copa de vino, y donde pasabais horas riendo y disfrutando de la compañía del otro. El sabor de la gastronomía de tu tierra, ya fuera en un restaurante de alta gama en pleno centro de la ciudad, o en una taberna escondida en las afueras de un pueblo. Conocer de memoria todas las tiendas, cafeterías, parques… cada rincón y recoveco, y a todos los habituales que los llenan día tras día.
Quizá viniste a España de vacaciones y pensaste que sería un lugar maravilloso y tranquilo para vivir. Un clima veraniego casi todo el año, un coste de vida más bajo, una cultura relajada y "sin estrés", un sistema sanitario excelente, y la mejor paella que has probado en tu vida.

Y entonces te mudaste a Mojácar, dejando atrás las comodidades de tu tierra, con la decisión de embarcarte en una nueva etapa de tu vida.
Y… tu llegada no es como esperabas. Lugares desconocidos, españoles que aún no conoces, costumbres a las que cuesta acostumbrarse, un calor sofocante, seres queridos con dificultades para venir a visitarte, una montaña de burocracia para dejarlo todo en regla, y la paella empieza a saber a arroz instantáneo sin salsa ni especias.
Sientes que este no es del todo tu sitio, y te cuesta adaptarte a este nuevo mundo. Deberías estar feliz, incluso rebosante de alegría, por tener la suerte de vivir en esta parte del mundo… y, sin embargo, algo falta, y no consigues llamar "hogar" a tu nueva casa.
Este tipo de "morriña" es mucho más común de lo que imaginas. Crear un espacio en el que te sientas a gusto y en paz no es tarea fácil, y la idea de hacerlo en solitario, en una tierra desconocida, puede resultar aterradora.

Por eso estoy aquí, para ayudarte.
Obtener una nueva perspectiva de tu situación, desarrollar tu capacidad de explorar, abrirte a nuevas experiencias, forjar vínculos profundos y amistades con personas increíbles, empaparte de la rica cultura de este rincón del Mediterráneo, encontrar tu propio espacio de intereses, sentirte libre de cargas y disfrutar de tu nueva vida al máximo, mientras saboreas una tapa junto al mar en un día espléndido de sol… ¡y mucho más!
Llevo años ayudando a expatriados a conectar con esta tierra. Al haber nacido y crecido en España, y haber tenido el privilegio de convivir con personas de todo el mundo, he desarrollado una comprensión genuina de lo que significa abrirse camino en una nueva cultura. Si a esto le sumamos una terapia profundamente personal y única, lo que al principio resultaba extraño se transforma en comodidad y sentido de pertenencia.
Trabajando juntos, podemos descubrir todos los maravillosos regalos que España tiene para ti, y darle una bienvenida como se merece a tu nueva vida. El tipo de vida en la que conoces el mejor sitio para tomarte una caña bien fría después de un largo día, en la que tus vecinos te saludan por tu nombre en tu paseo matutino hacia la playa, y en la que la palabra "hogar" ya no te llena de esa persistente añoranza por otro lugar, porque, poco a poco, te has dado cuenta de que ya estás ahí. El tipo de vida en la que los recuerdos que una vez temiste dejar atrás no se sustituyen, sino que se ven acompañados por toda una nueva colección de aventuras, risas y personas que ahora no puedes imaginarte no haber conocido. España te ha regalado algo extraordinario: una segunda oportunidad para construir una vida que sientas plena e innegablemente tuya.
Si esa es la vida que viniste a buscar, vayamos a encontrarla juntos. Reserva tu primera sesión: presencial en Mojácar u online.
