¿Cuándo fue la última vez que la memoria te jugó una mala pasada? ¿Recuerdas aquella conversación (ya fuera con tu pareja, familiar, amistad, o superior de tu trabajo) donde te dijeron “eso no pasó” o “estás exagerando”? ¿Jurarías que tenías razón antes de comenzar la conversación? ¿Te hicieron sentir idiota por pensar de esa manera?
Piensa ahora, ¿es la primera vez que pasa con esta persona? ¿Suele actuar como “tu ancla a la realidad”? ¿Tiende a negar la realidad que le presentas? ¿Saca con ello algún beneficio? O... ¿realmente has perdido la cabeza?
¿Qué es el gaslighting? ¿A qué tengo que prestar atención?
La sensación de que, cuando se expresas algo que consideras verídico, la otra persona te hace cuestionarte tus recuerdos, pensamientos o emociones (o como mínimo, te invita con aspavientos a ir al oculista), es conocido por el anglicismo gaslighting. Esta palabra engloba una serie de comportamientos donde se busca manipular psicológicamente a una persona mediante la desacreditación de sus inferencias sobre la realidad.
¿Qué ejemplos encontramos de este fenómeno? La presencia de frases del estilo “yo nunca dije eso”, “eres muy sensible” o “estás loco/a”; o acciones de la víctima como dar explicaciones del comportamiento de esa persona a otras, ocultar información, disculparse constantemente y tener una autocrítica muy dura; y sensaciones como incapacidad para tomar decisiones, autoestima muy baja e insatisfacción por la vida (aunque no se encuentre un por qué).
La presencia de estos elementos, espolvoreados por aquí y por allá de manera muy sutil por su perpetrador, tiene una forma de actuar insidiosa:
Poco a poco los pilares que conforman la realidad se ven cincelados,
comienza a desconfiar de sus recuerdos...
...posteriormente de sentimientos y sensaciones...
...se pierde la noción de la realidad...
...la identidad, autonomía y autoestima se ven reducidas...
y se acaba integrando el cuadro que ha pintado esa persona, la cual afirma con certeza absoluta que es la verdad.

Ante estas señales de alarma, es vital prestar atención a los comportamientos manipuladores que se han ejemplificado antes, aprendiendo a desarrollar límites personales sin buscar la aprobación de la otra persona. Además, es importante apoyarse en otras personas cercanas a nuestro entorno, compartiendo percepciones y emociones para así ayudar a identificar posibles tácticas manipuladoras.
Si, tras leer este artículo, has identificado algo de lo descrito con alguna vivencia personal, ya sea pasada o actual, te invito a seguir formándote sobre esta temática y, si lo vieras conveniente, acudir a consulta psicológica, donde la perspicacia del profesional del comportamiento podrá ofrecer una comprensión lo más completa posible de la problemática, además de las herramientas que te permitirán desenvolverte en tu entorno de la forma más óptima.
Bibliografía
Durbhakula, S., & Fortin, A. H. (2023). Turning Down the Flame on Medical Gaslighting. In Journal of General Internal Medicine (Vol. 38, Issue 15, pp. 3426–3427). Springer. https://doi.org/10.1007/s11606-023-08302-4
Sezen G., & Ahmet Ö. (2024). Psychological resilience, gaslighting and life satisfaction in a sample of Turkish women. Women’s Studies International Forum, 105. https://doi.org/10.1016/j.wsif.2024.102945
Tager-Shafrir, T., Szepsenwol, O., Dvir, M., & Zamir, O. (2024). The gaslighting relationship exposure inventory: Reliability and validity in two cultures. Journal of Social and Personal Relationships. https://doi.org/10.1177/02654075241266942
Tormoen, M. (2019). Gaslighting: How Pathological Labels Can Harm Psychotherapy Clients. Journal of Humanistic Psychology. https://doi.org/10.1177/0022167819864258
